El estudio japonés Studio Ghibli fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, en reconocimiento a su impacto global en la animación y su capacidad para conectar culturas a través de sus historias.
El jurado destacó al estudio como un referente internacional, cuyas producciones han trascendido generaciones gracias a su sensibilidad narrativa, su estilo visual artesanal y los valores universales que transmiten.
Un legado que cruza fronteras
Fundado en 1985 por Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki, Studio Ghibli se ha consolidado como uno de los estudios de animación más influyentes del mundo.
Sus películas, caracterizadas por la fantasía, el respeto por la naturaleza y la profundidad emocional, han construido un puente cultural que conecta a públicos de distintas edades y países.
Entre sus títulos más emblemáticos se encuentran:
- Mi vecino Totoro (1988)
- La princesa Mononoke (1997)
- El viaje de Chihiro (2001)
- El castillo ambulante (2004)
- Ponyo (2008)
- El chico y la garza (2023)
Más que animación
El jurado resaltó que las obras del estudio no solo destacan por su calidad técnica, sino por su capacidad de abordar temas como la amistad, la empatía, el respeto y la relación del ser humano con el entorno.
Además, uno de los rasgos distintivos de sus producciones es la presencia de protagonistas femeninas fuertes, así como su apuesta por técnicas tradicionales de animación hechas a mano.
Un reconocimiento internacional
En esta edición participaron 48 candidaturas de 20 nacionalidades, lo que refuerza el carácter global del premio.
El Premio Princesa de Asturias reconoce la labor en ámbitos científicos, culturales y humanísticos a nivel internacional, y en esta categoría destaca el impacto en la comunicación y las humanidades.
La ceremonia de entrega se llevará a cabo en octubre en España, donde Studio Ghibli recibirá el galardón, que incluye una escultura de Joan Miró, un diploma, una insignia y una dotación económica de 50 mil euros.
