Ante un gran público, alrededor de 60 niñas, niños y jóvenes y la voz de Denise Gutiérrez convirtieron el homenaje a la compositora guanajuatense en uno de los grandes momentos del 54 Festival Internacional Cervantino.

Guanajuato, Gto., 10 de octubre de 2026.- Hay noches en que un festival encuentra su latido. Este sábado, el latido tuvo nombre de mujer y acento guanajuatense: María Grever. A 75 años de su partida, su música volvió a llenar el Auditorio del Estado de emoción, en el evento emblema del Gobierno de Guanajuato en esta edición del Cervantino, que reunió a una gran asistencia.
La función arrancó con la memoria. Una biografía proyectada en blanco y negro, con el aire de los viejos noticieros cinematográficos que antecedían a las funciones de cine, llevó al público a otra época y le contó, con un empaque a la altura, la vida de la mujer que hizo cantar al mundo. Después hablaron las canciones: «Cuando vuelva a tu lado», «Lamento gitano», «Alma mía» y, para el cierre, «Júrame», que Denise Gutiérrez entregó cargada de nostalgia a una sala que ya no solo escuchaba, sino que coreaba.
Fueron 16 temas y 90 minutos en los que la vocalista de Hello Seahorse! y Mexfutura puso su voz inconfundible al servicio de un proyecto que fue mucho más que un concierto. A su lado, alrededor de 60 niñas, niños y jóvenes de la Orquesta Sinfónica Juvenil y del Coro de Vientos Musicales dieron a cada melodía un aire fresco, sin quitarle un solo gramo de su esencia romántica.
El momento más especial llegó cuando el director, Francisco Javier Balboa Luna, rompió la distancia entre el escenario y la butaca. Convocó al público a participar y las y los pequeños artistas respondieron con aplausos y con los pies golpeando el piso del escenario. El estruendo hizo retumbar el auditorio entero y confirmó que el talento joven sabe hacer temblar los muros de un recinto.
Detrás de esa energía hubo meses de ensayo y un proyecto que lo sostiene. Vientos Musicales es el programa social más grande de la Secretaría de Cultura de Guanajuato: reúne a más de 900 niñas, niños y jóvenes en 26 municipios, distribuidos en coro, orquesta, camerata femenil y banda sinfónica. Lo coordina la Dirección General de Formación e Investigación, con sede en Salamanca.
La titular de la Secretaría de Cultura, Lizeth Galván Cortés, acompañó la función junto con el equipo directivo de la dependencia.
Al final quedó una certeza que no necesita adornos: la obra de María Grever no pertenece al pasado. Sigue viva porque cada generación se atreve a cantarla, y esa noche la cantaron con orgullo quienes apenas empiezan su camino en la música.